Entrevista a Victor Puchi, propietario de Aqua Chile, socia de la U. de Chile
Escrito por Coordinación | con fecha Febrero 20, 2008
Foto Puchi con Rector
“Cada vez que hay un conflicto siempre el empresario termina siendo el culpable, el que no dio lo suficiente. Es horriblemente injusto enfrentar esa crítica, mientras que el que desconoce la ley y usa la violencia, no sufre ninguna condena drástica de la autoridad. Esa asimetría, en donde los empresarios somos tratados como personas de segunda categoría, nos duele y le hace mal a Chile.” (Víctor Puchi)
Una de las peores semanas de su vida empresarial está cerrando hoy Víctor Hugo Puchi. La escalada de conflictos laborales que partió el año pasado llegó a la salmonicultora Aguas Claras de su grupo de Empresas AquaChile, donde los trabajadores intentaron forzar una negociación interempresas que derivó, además de una huelga legal, en hechos de violencia, con la toma de una planta en Calbuco -que la administración decidió cerrar cuatro centros de cultivos, y la casa matriz de la firma en Puerto Montt.
Pese a que el panorama comenzó a aclararse el sábado, con el desalojo de los centros, el principal empresario salmonicultor del país está dolido. Sin embargo, su postura es inflexible para manifestar que no cederá a los actos de presión y vandalismo, para pedir al Gobierno que haga cumplir el estado de derecho y para llamar a los empresarios a dejar de ser tratados como ciudadanos de segunda categoría.
A continuación, reproducimos una entrevista realizada por La Tercera en su edición de ayer domingo.
¿Cómo se siente tras esta semana de conflicto?
Me duele a lo que hemos llegado. En lo humano, cuando uno ha hecho el esfuerzo por traer progreso y trabajo a la sociedad, que se produzca esto es muy doloroso. Uno es agredido e invadido por la gente a la cual le da trabajo, con una falta de respeto tremendo…. Yo soy un hombre de campo, nací y crecí junto a los trabajadores…, y lo siento con dolor además porque hay mucha gente que está desinformada, que es arrastrada por intereses políticos de personas que no son de la región.
¿Por qué se llegó a esta situación en Aguas Claras?
Quiero aclarar que el tema está centrado en una sola empresa del grupo, Aguas Claras. Se llegó a esto porque hay un programa anunciado desde Santiago de iniciar agitaciones sindicales para cambiar la relación entre trabajadores y empresarios. Se está tratando de cambiar las reglas del juego por la vía de la fuerza y la violencia.
¿Se refiere al dirigente Cristián Cuevas y su búsqueda de la negociación interempresas?
En efecto, ellos han manifestado que la “ley les quedó corta” y que debe ajustarse a sus necesidades. El sentirse con el derecho a cuestionar y pasar por sobre la ley es gravísimo, ahí entramos en una situación de caos. Es difícil estimar el riesgo que asume la sociedad cuando impera la ley de la selva y algunos sectores se sienten con el poder total.
Pero lo concreto es que los trabajadores consideran muy insuficiente su oferta económica.
Antes de iniciar cualquier discusión de sueldos y beneficios, simplemente el sindicato de Aguas Claras desconoció el dictamen de la Dirección del Trabajo, que establecía que no procedían negociaciones interempresas. Con eso se desató la violencia. Se tomaron dos veces la planta de Calbuco y votaron la huelga. Hicimos una nueva oferta, de 5,6% de aumento real (sobre IPC) en los sueldos base y 9% en los bonos de producción, que fue rechazada. En estos tres últimos años hemos enfrentado un aumento de 56% de nuestros costos de remuneraciones medidos en dólares, así y todo hicimos un esfuerzo por mejorar nuestra oferta que no son migajas, dentro de los límites de una administración responsable.
Los trabajadores dicen que junto con los costos también han subido los ingresos de la firma y quieren más participación de ello.
(Silencio). Cuando los riesgos los toma el empresario y le va bien, todo perfecto. Pero cuando los tiempos están difíciles, el empresario no le pide plata a los trabajadores, financia las pérdidas y el empleado sigue trabajando. Hemos hecho una tremenda contribución capacitando trabajadores y tenemos remuneraciones promedio cercanas a $ 400.000, que es más que el doble del salario mínimo y un 40% más que el salario ético. Eso es lo que responsablemente podemos ofrecer.
Respuesta de la autoridad
¿Cómo evalúa la reacción de la autoridad frente a este conflicto?
La autoridad ha definido que se quiere posicionar a Chile como potencia alimentaria. Eso no tiene ningún valor cuando se corroe lo más elemental que es el estado de derecho. No puede ser que hayamos tenido cuatro centros tomados. Aquí los violentistas tienen todo el derecho de entrar, romper y agredir a vista y paciencia de la policía.
¿Hubo aceptación de la violencia de parte de la autoridad local?
Faltó una condena clara y categórica de la autoridad a estos hechos de violencia. El señor Teneb (presidente del sindicato) rompió y agredió todo lo que tenía cerca, esa es la verdad. Y habríamos esperado que la autoridad lo aclarara públicamente y condenara la ilegalidad.
¿Se contactó con La Moneda?
Sí, hablé con el subsecretario Harboe y le advertí de las tomas, del pésimo precedente que significaría ceder a la violencia.
Pero él les pidió esforzarse un poco más y el subsecretario del Trabajo calificó de insuficiente su propuesta económica.
No es bueno que quienes tienen información parcial le tiren bencina a la hoguera, alienta las malas conductas. Los invito a ver los números. Una autoridad que no conoce los detalles, que no pela el ajo todos los días para pagar a los trabajadores, no tiene los elementos para emitir opinión. Pagar más frente a presiones violentistas expone a la empresa a dar algo que no es sostenible y, segundo, sienta un mal precedente de entregar la oreja frente a la violencia, y yo no estoy dispuesto a entregar la oreja frente a esta violencia sindicalista. Es una pésima señal para el país y un proceso que nunca terminaría.
¿Se ha sentido maltratado en este proceso?
Cada vez que hay un conflicto siempre el empresario termina siendo el culpable, el que no dio lo suficiente. Es horriblemente injusto enfrentar esa crítica, mientras que el que desconoce la ley y usa la violencia, no sufre ninguna condena drástica de la autoridad. Esa asimetría, en donde los empresarios somos tratados como personas de segunda categoría, nos duele y le hace mal a Chile.
¿Teme que el Gobierno no tenga la voluntad política para detener estos actos?
Espero que no sea así. A veces la alta sensibilidad social que tiene este gobierno hace que la respuesta sea más lenta. Yo creo que las cosas están llegando a un punto crítico.
¿Qué le pediría a la Presidenta?
En materia de relaciones laborales no pedimos intervención del Gobierno, sino que no tome partido y eso significa no dar opiniones como las emitidas en este conflicto. Lo otro es un llamado a que se respeten las normas y que la gente que usa la violencia sea debidamente sancionada.
¿Se siente respaldado por el resto de los empresarios?
Sí y hago un llamado a los empresarios. Muchos han escogido el camino de arreglar sus parcelas y, por prudencia, guardar silencio. Pero hay mucho descontento en el empresariado no expresado públicamente porque resulta políticamente incorrecto. Pero las cosas tienen su tiempo y lo que nos está pasando a nosotros, en la medida que entreguemos la oreja al vandalismo, le va a pasar al resto en una cadena interminable y es bueno que nos preocupemos a tiempo.
¿A cuánto llegan las pérdidas tras el desalojo de los centros?
Estamos evaluando los daños.
¿De qué depende que se reabra o cierre definitivamente la planta?
Del clima de violencia. No podemos reabrir una planta donde operan todos los días 900 trabajadores, la mayoría de ellos con cuchillos afilados para hacer los productos y dejarlos expuestos al liderazgo de gente que ha demostrado tal nivel de violencia.
¿Cerraron porque temían que hubiese un muerto como en Celco?
Sí. Se instala una situación en que si hay una muerte en cualquier circunstancia el empresario es el culpable, porque es lo que rinde más dividendos políticos y populistas. Si bien hemos invertido US$ 47 millones desde que compramos esta empresa, estamos dispuestos a asumir el costo de pararla para no arriesgar la vida de las personas.
¿Y la negociación cómo sigue?
Para seguir, tienen que cumplirse ciertas condiciones. Primero, el término de las tomas ilegales y el cese de los actos de violencia y segundo, el cambio de los interlocutores. Para nosotros es inaceptable sentarnos a conversar con quienes agredieron a mi hermano y a otros ejecutivos de la empresa.
“Aquí la gente lo tiene todo”
Puchi es vehemente a la hora de defender la validez de la propuesta económica que hizo la empresa Aguas Claras en la negociación con sus trabajadores y en denunciar tergiversación en las cifras que han salido a la luz pública.
“Se ha hablado de gente que gana $ 150.000 miserables, pero los números son otros. El sueldo promedio de los operarios no calificados era de $ 377 mil brutos y la propuesta alcanza a $ 402 mil brutos con beneficios incluidos”, explica. Dice que a eso se le debe agregar la comida y el transporte. “Cuando uno compara con un trabajador lechero que se traslada en bicicleta y tiene que llevar su colación, hay harta diferencia. Aquí la gente lo tiene todo”, sostiene.
De acuerdo con los números preparados por sus técnicos, señala que “esta suma representa más de lo que gana el 66,6% de los trabajadores del país”. No obstante ello, dice no tener una referencia clara respecto de dónde se ubican sus salarios en comparación con el del resto de las empresas de la industria. “Yo creo que el caso particular de Aguas Claras debe estar sobre la media, pero no manejamos estadísticas muy concretas”, reconoce.
Revalúa inversiones y congela para 2009 apertura a Bolsa
Sus planes de inversión en Chile se pueden ver afectados tras esta situación?
Obviamente que sí.
¿Está revaluando proyectos?
(Tras un largo silencio). Sí. Detrás de las decisiones de inversión hay un ingrediente no económico que es el factor “ganas”, el factor motivacional, cuando uno dice: “creo que aquí me va a ir bien”, a veces sin que haya ningún número detrás. Esas cosas se corroen con esto. Episodios como los que estamos viviendo son como la leucemia que afecta las ganas de hacer. Como persona y fuera de la plata, uno quiere el reconocimiento de su gente, a la que le da trabajo y oportunidades.
¿Ve que esas “menores ganas de hacer inversiones en Chile” pueden extenderse entre el empresariado?
Ojalá que no, que yo esté equivocado y que mi sentimiento personal no sea común. Pero en mi fuero íntimo es lo que siento hoy, a pesar de que soy un hincha chileno.
Y si no invierte aquí, ¿donde lo haría?
No sé, me cuesta visualizarlo. Siempre he sido un empresario del mundo real, con gente de campo, de mameluco, no he sido un inversionista. Y ojalá sigan dándose las condiciones en Chile para que sigamos con esa mentalidad. Me costaría mucho asumir el rol de inversionista, tener una vida plácida, lujosa y vivir de dividendos. Todavía no estoy preparado para eso.
AquaChile dejó pendiente su apertura a Bolsa, ¿sigue en pie?
Es muy difícil. Suspendimos ese proceso porque había mucho ruido, mucha incertidumbre en la industria por razones sanitarias, de precios. Obviamente que es mucho menos conveniente hacerlo hoy día, estando vigente este clima de violencia. Hoy nos tenemos que concentrar en la operación de la compañía, enfrentar el tema sanitario eficientemente, ver cómo podemos sortear este cierre de nuestra planta, hacia dónde nos reubicamos, cómo cambia nuestra cartera de productos y cómo restablecemos la confianza en el resto de las 4.000 personas que van a quedar trabajando. Después nos preocuparemos de si vamos a Bolsa o no.
¿Entonces, ya no es para 2008?
Así es. Está chuteado al menos hasta 2009.
El no abrirse a Bolsa, ¿no les impone restricciones para seguir creciendo?
Obviamente la gran motivación de abrirse a Bolsa es tener recursos financieros renovados para hacer una política de crecimiento más agresiva. Pero crecer no es lo que nos preocupa hoy, sino preservar y consolidar lo que tenemos, y reparar las heridas que va a dejar este proceso.
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1 Comentario »



Un comentario para “Entrevista a Victor Puchi, propietario de Aqua Chile, socia de la U. de Chile”
Puerto Montt, 26 de febrero de 2008
DECLARACIÓN PÚBLICA
Frente a los diferentes acontecimientos que se han ido sucediendo en el marco de la negociación colectiva entre la salmonera AGUAS CLARAS del grupo AQUACHILE S.A. y sus trabajadores. Se ha dicho de todo, principalmente se condena la violencia, que ciertamente nadie desea, se invoca el estado de derecho, se cruzan diversas declaraciones y finalmente se desvirtúa la realidad, entonces los intentos por lograr una sana convivencia laboral que satisfaga ambas partes se aleja.
Preguntamos: ¿Como opera el estado de derecho para los trabajadores? En aquellas empresas donde se le pagan sus sueldos cada 45 días, no se le cancelan sus cotizaciones previsionales, en las que no se respetan la maternidad y se obliga a trabajar extensas jornadas, perseguidos por cámaras de videos o descontándoles hasta para ir al baño etc.
Debido a la altísima rotación de trabajadores que han prestado servicio en esta industria es que se ha propagado la realidad publica que avalan estas denuncias, se dirá también que se ha ido cambiando y en honor a la verdad, tan ausente, podemos mencionar que muy lentamente “si”.
Con respecto a la negociación propiamente tal hacemos recuerdo que en julio del 2006 se vivió un episodio similar con el mismo grupo de empresa AQUACHILE S.A. tal vez con distintos matices, pero al fin y al cabo lo mismo, a muchos nos costo entender, pero a partir del 17 de febrero de 2008 queda muy claro por que las pretensiones de mejoras salariales con AQUACHILE son tan traumáticas.
Quien haya leído la entrevista publicada en el diario la tercera, a de don VICTOR HUGO PUCHI, le quedara más claro. Por que de lo que sucede la entrevista habla por si sola y no haremos comentarios solo sumaremos las declaraciones del señor: CESAR BARROS PRESIDENTE DE LOS EMPRESARIOS SALMONEROS días antes en los medios de prensa, y con aquellos tendríamos el cuadro completo.
Con todo y mas quienes representamos a la gente que trabaja en la industria salmonera hacemos un reconocimiento público, a estos señores, con su verdad, han logrado algo que se nos venia haciendo difícil hacer, han unido a los trabajadores, familia y a sus representantes. Solo para que no existan dudas y para la tranquilidad en el sector. Aclaramos que nosotros no anidamos tal nivel de desprecio, nuestra intelectualidad y sencillez no nos da, para ese sentimiento, por tanto seguiremos haciendo los esfuerzos conducentes a lograr el sitial que nos corresponde en el desarrollo alcanzado en esta industria y el país.
SINDICATO PLANTA AQUACHILE
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