El IPC y el Reajuste de Remuneraciones. Explicaciones a propósito de un fallo

Es frecuente encontrar en el mundo laboral y sindical una serie de mitos que están muy arraigados en las conciencias de los trabajadores, algunos de los cuales tienen mayor o menor asidero legal.

Uno de ellos dice relación con el impacto de la variación del IPC en las remuneraciones de los trabajadores: muchos trabajadores asumen que, si el IPC sube,  sus remuneraciones también deben hacerlo, en la misma proporción, pero si aquél fue negativo, sus remuneraciones se mantienen intactas. Esto no es así o, al menos, no es “tan así”.La verdad es que el Código del Trabajo nada dice respecto del impacto del IPC en las remuneraciones futuras; es decir, si por ejemplo en Octubre de este año el IPC fuera de un 2%, el Código NO indica que los sueldos deban reajustarse, a su vez, en un 2%. Lo único que establece el Código del Trabajo (artículos 63 y 173) es que las remuneraciones devengadas (aquellas que el empleador se encuentra en mora de pagar al trabajador) deberán pagarse con los reajustes e intereses que se generaron durante el tiempo que media desde que debieron ser canceladas hasta el día efectivo en que lo fueron.

Por lo tanto, como el Código del Trabajo nada establece, y salvo que exista acuerdo en contrario, la variación del IPC no influye en las remuneraciones futuras, ni a favor ni en contra.

Y decimos “salvo acuerdo en contrario” porque las partes tienen plena libertad para regular esta materia en sus respectivos contratos individuales y colectivos de trabajo y, de hecho, el “reajuste” de remuneraciones según la variación experimentada por el IPC en un determinado período (IPC acumulado) es una  de las principales y más recurrentes cláusulas que se pactan en toda negociación colectiva (generalmente en forma cuatrimestral, trimestral, semestral e incluso anual).

Pero los trabajadores deben ser precavidos y poner mucha atención en la forma que redactan la cláusula de reajustabilidad, estableciendo expresamente, por ejemplo, que, cuando el IPC acumulado sea negativo, éste no se aplicará o bien se entenderá que fue “cero” (0), porque, en caso de no hacerlo, el empleador podría intentar  aplicarlo al momento de reajustar sus remuneraciones –las cuales disminuirían su valor nominal-, amparándose precisamente en que la cláusula en cuestión no distingue(!).

En efecto,el empleador podría alegar que, como la Ley deja esta materia abierta para que las partes la regulen, son ellas las encargadas de fijar el sentido y alcance de las cláusulas que pactan al respecto, por lo que, si nada señalan en cuanto a la aplicación de un IPC acumulado negativo, no por ello debe entenderse que lo excluyan necesariamente. Es decir, el reajuste según un IPC negativo no sería ilegal, en principio. En todo caso, la aplicación de un IPC acumulado negativo jamás podría significar el pago de una remuneración inferior al Ingreso Mínimo Mensual.

Pero si el contrato individual o colectivo de trabajo no tiene esta cláusula de reajustabilidad limitada (rechazando la aplicación de un IPC  acumulado negativo), no todo está perdido, puesto que el empleador no podría aplicar un IPC acumulado negativo si, pudiendo hacerlo, nunca lo hizo, ya que en dicho caso estaríamos en presencia de una cláusula tácita (aquella que se considera pactada aún cuando no conste por escrito) o bien de una interpretación  “práctica” de la cláusula escrita (Art. 1564 inciso tercero del Código Civil), en virtud de las cuales se desprendería que las partes acordaron o entendieron, respectivamente, que las remuneraciones sólo se reajustarían cuando el IPC acumulado fuera positivo y no negativo. Es decir, la conducta de las partes permitiría demostrar la existencia de una cláusula de reajustabilidad limitada no escrita o que una cláusula de reajustabilidad ya escriturada debe entenderse con alcance limitado.

Ahora, si de la conducta de las partes no es posible determinar la correcta interpretación de la cláusula de reajustabilidad (debido, por ejemplo, a que nunca antes el período de reajuste había coincidido con un IPC acumulado negativo, a que la empresa es nueva o a que el pago de reajustes lo es), se torna mucho más difícil sostener que no corresponde reajustar las las remuneraciones conforme a un IPC negativo. En efecto, si bien se podría alegar, por ejemplo, que: (1) el principio pro operario obliga, en caso de duda, a interpretar las normas laborales (legales y contractuales) en favor del trabajador; (2) a pesar que la negociación colectiva in peius (aquella por la cual se pactan condiciones menos favorables que en la negociación anterior) no está prohibida en nuestro país, la buena fe contractual indica que los trabajadores negocian colectivamente para mejorar sus condiciones y aumentar el valor nominal de sus sueldos, no para reducirlos; y (3) muchas veces confunden el “aumento” con el “reajuste” de remuneraciones, el empleador cuenta con importantes argumentos de contrario. Por ejemplo, podría replicar, respectivamente, que: (1) la cláusula es clara y no puede extenderse a situaciones que no cubre; (2) la buena fe lo obliga a cumplir adecuadamente con lo contratado y no  no con expectativas que nunca fueron consideradas en el acuerdo final; y (3) que no puede hacerse cargo de los errores de concepto de los trabajadores. Además, el empleador cuenta con dos argumentos contundentes: (1) incluso cuando los sueldos se reaustan conforme a un IPC acumulado positivo, éste comprende meses en que el IPC fue negativo; (2) incluso las remuneraciones devengadas son reajustadas por los Tribunales del Trabajo considerando todos los IPC comprendidos en el período, sean negativos o positivos, cuando son liquidadas en la etapa de cumplimiento de un fallo puesto que el Código (artículos 63 y 173) no distingue.

Por su parte, la Dirección del Trabajo constantemente ha resuelto que no es posible reajustar las remuneraciones conforme a un IPC acumulado negativo, fundado tanto en el sentido de la palabra “reajustar” (ORD. N° 2643/124 y ORD. Nº 2928/76) como en el objeto de la negociación colectiva –siguiendo a la doctrina y haciendo una analogía del artículo 369 del Código del Trabajo- (ORD. Nº 2395/106), sin distinguir en sus dictámenes si las empresas habían aplicado los reajustes negativos con anterioridad o no.

Sin embargo, se acaba de difundir públicamente un fallo del 7° Juzgado del Trabajo de Santiago (Rol 5703-2004) -confirmado recientemente por la Corte de Apelaciones de Santiago (Rol 9895-2008), aunque con recurso de casación pendiente-, el cual expresamente desechó la doctrina de la Dirección del Trabajo y resolvió que las remuneraciones pactadas en un contrato colectivo se pueden reajustar con un IPC negativo, si el contrato no distingue.

La Cut y la Dirección del Trabajo cuestionan esta sentencia puesto que podría tener un “efecto expansivo” en el comportamiento de muchas empresas. De la lectura del fallo de primera instancia se desprende que, pudiendo haberlo hecho, la empresa jamás había aplicado el reajuste negativo pero el Juez que lo dictó (el actual Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, señor Juan Cristóbal Mera Muñoz) consideró que ello era una “mera liberalidad” de aquélla (considerando octavo), desechando que su “conducta pretérita” la obligara. Es decir, a juicio del Juez y la Corte, la conducta de las partes no genera ni cláusula tácita ni determina la interpretación que en la práctica han dado a las cláusulas contractuales que las rigen(!)

Por lo tanto, independientemente de que consideramos que lo resuelto en este caso no se ajusta a derecho, les instamos a poner atención en sus contratos individuales y colectivos de trabajo y a procurar una mejor redacción en sus cláusulas de reajustabilidad.

Talvez una modificación legal sea lo más pertinente a fin de proporcionar mayor certeza jurídica y estabilidad en los salarios.

7 comentarios de “El IPC y el Reajuste de Remuneraciones. Explicaciones a propósito de un fallo

  1. Nuestro Contrato Colectivo señala:
    “Los Sueldos base mensuales de los trabajadores se reajustarán anualmente conforme a la variación que experimente el Indice de Precios al consumidor otorgado por el INE o el organismo que lo remplace, a contar del mes de enero de 2008.
    El pago del reajuste señalado se realizará cada año en el curso del 1 semestre, considerando retroactivamente su aplicación a contar del 1º de enero.
    Solo el 2008 se pago y fue positivo, si durante la vigencia es negativo, ¿la Empresa podria descontarnos?.

    Atenta a las observaciones.

  2. ¡Que buen blog!
    Acabo de descobrirlo en Facebook.

    ¿Les gustaría compartir experiencias con la Central Sindical de las Américas (CSA)? ¡Para nosotros sería buenísimo!

    ¡Saludos!

  3. si yo gano $40.000.- mas que el sueldo mínimo corresponde que me aumenten?,y si ya me han aumentado todos los años anteriores con respecto al reajuste del sueldo mínimo,pueden no hacerlo un año?

  4. hola en mi empresa reajustaron los sueldos por el ipc fueron alrededor de $20.000 pero a mi en septiembre me correspondia un incremento de sueldo por cumplir tres años en la empresa el cual me lo dieron a partir del primero de noviembre firme un anexo de contrato y a fin de noviembre los sueldos fueron reajustados pero a mi no se me reajusto y me indican en la empresa que no se me reajustara el sueldo hasta que lleve un año ganando este sueldo eso es legal es asi o hay una irregularidad con mi sueldo

  5. TENGO CONTRATO HACE 11 AÑOS, CON EL MISMO SUELDO BASE, VENDEDOR COMISIONISTA Y MI CONTRATO NO HACE MENCION AL IPC, ESTE REAJUSTE DE REMUNERACION ES LEGAL PARA TODOS EN GENERAL O SOLO PARA QUIEN LO INDICA EN SU CONTRATO DE TRABAJO? PORQUE GANO EL MISMO SUELDO BASE INICIAL HACE 11 LARGOS AÑOS.
    FAVOR INFORMAR, GRACIAS.

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