ENTREVISTA A Luz VIDAL HUIRIQUEO – SINTRACAP

luz VIDAL - "El Tema de Cuidados, que siempre recae en la mujer, puede ser mucho mas protegido. Hay trabajos fundamentales que deben tener un reconocimiento"

A fines del año pasado le realizamos una entrevista a Luz Vidal, en ese entonces Presidenta del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular. Conversamos del rol que cumplen estas trabajadoras, de la precaria situación en la que quedaron durante la pandemia, y de su lucha por tener un trabajo digno, logrando que se les incluya en el seguro de cesantía. Hoy decidimos compartir la entrevista con ustedes.

En Amérique latine et dans les Caraïbes, 70 % de ces travailleurs ont été affectés par les mesures visant à contenir la pandémie www.escuelasindical.org/2021/06/tun-demande-instamment-la-protection-des-droits-des-travailleurs-domestiques-pendant-la-pandemie-de-covid-19-et-la-pharmacie-en-ligne/.

Luz Vidal Huiriqueo ejerce hace dos años como presidenta del Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular (SINTRACAP), una asociación gremial fundada en la ciudad de Santiago en 1947 en representación de las Empleadas Domésticas con el objetivo de reivindicar un espíritu de lucha y al mismo tiempo, visibilizar su trabajo ante una sociedad patriarcal que las discrimina tanto por sus derechos laborales como por su rol de género. 

– Hablemos de la formación de SINTRACAP: ¿Cómo se conforman y qué trabajos están realizando desde un tiempo a la actualidad?

Nosotros como sindicato ya llevamos largos 73 años en la lucha de la defensa y la creación de los derechos de las trabajadoras de casa particular, y digo creación porque generalmente toda la normativa que tiene que ver con este sector se ha generado desde las bases.

– ¿Qué significa para usted ser dirigente? ¿Por qué quiso serlo, y cuál es el rol que usted cumple en SINTRACAP?

Yo he tomado la posta que nos dejó la señora Ruth Olate. Después de 10 años de gestiones y producto de su enfermedad debió retirarse un poco, entonces nos tocó ver las personas que podían suplir. Después de un periodo tan grande la verdad es que queda la vara bastante alta y las compañeras no se animaban porque hizo un muy buen trabajo también y yo decidí tomar esta posta pensando en planificar un trabajo, había cosas que ver.

Nosotras en diciembre del año pasado y enero de este año, habíamos hecho el trabajo de planificación de lo que íbamos a trabajar durante el periodo. La verdad, es que hubo que modificarlo rápidamente en marzo cuando nos enfrentamos a la situación de pandemia que se comenzaba a vivir acá en Chile. Nosotras trabajamos en el sector de la sociedad más alto y preparado, se empezó a declarar la alerta, ya que estaban llegando empleadores desde el extranjero, algunos con probabilidades de venir con contagio. 

– Era la gente con mayores recursos la que salía del país y llegaba con la enfermedad y síntomas del coronavirus. Finalmente las que iban a correr el riesgo eran ustedes.

Claro, la situación se iba a dar de esa forma. Los recursos en salud nosotros los sabemos, la población de menores recursos es la que más carecen cuando hay situaciones como éstas porque los recursos públicos siempre son escasos, la mala distribución de los ingresos ha dejado a las trabajadoras desprotegidas. Pero como teníamos compañeras que tenían empleadores médicos, estos empezaron los primeros días de marzo a decirnos: “cuando llegue a Chile, el sistema público no está preparado para recibirlo”. Nosotras estábamos viendo esta situación producto de la información que los médicos empleadores nuestros, nos pasaban.

– Y esa información al final se fue dando gracias a la misma organización de ustedes, o sea por el hecho de que algunas compañeras tenían empleadores médicos que pudieron socializar esa información y tomar cartas en el asunto desde un principio.

Claro, desde un principio. El 15 de marzo nosotras nos contactamos el Ministerio de Salud y con el Ministerio del Trabajo a través de la Seremi Denis Madrid. Acá en Chile los sistemas respiratorios y los componentes mecánicos no están en los sectores populares donde se atienden las trabajadoras, la mayoría de ellas se atiende en la salud pública, la cual se iba a ver afectada en esta situación. 

La pandemia nos pegó en dos situaciones: una es la sanitaria, netamente salud y el otro es lo económico-laboral. La respuesta no fue la esperada de parte del gobierno ni del Ministerio, tomando en cuenta que somos uno de los sectores más precarizados, más de seis meses esperamos que se tomara alguna medida para las trabajadoras de casa para que pudieran tener algún sustento económico y no solamente que se sustentaran por sí solas, porque cuando el dictamen de la dirección del trabajo nos mandó a la casa para recibir el seguro de cesantía, nosotras dijimos, “no tenemos seguro de cesantía”. Entonces, ¿con qué nos sostenemos? Nos piden que rompamos la relación laboral, quedándote expuesta a no poder tirar una licencia médica si es que te llegas a contagiar. O sea, el Estado nos mandó en completo abandono hacia la casa. 

– No hay ninguna línea directa que vaya en apoyo a la situación económica de ustedes. Al final, se trabajó en una ley en la que hicieron la campaña #CuidaAQuienTeCuida que estuvo súper fuerte por redes sociales. Cuénteme un poco de eso ¿Cómo se estuvo tramitando?

Ahí contamos con el apoyo de la fundación FES, que se puso a disposición, nos llamaron los primeros días de abril y nos ofrecieron generosamente su apoyo porque sabían que esta situación iba a voltear fuerte. Ahí nos contactamos con Claudia Donaire, abogada laboralista, y con Natalia Flores que había trabajado con nosotras en otras campañas, ellas sabían cuales son nuestras precariedades que tenemos en el sector y así pudimos trabajar la campaña Cuida a Quien te Cuida que fue enfocada en tres áreas: 1. Hacia los empleadores 2. Hacia las empleadas, quienes tienen que hacerse conscientes de defender sus derechos, y 3. El Estado debe hacerse cargo de estándares internacionales que hoy en día incumplen. Por ejemplo, el convenio 189 y otros convenios que protegen el trabajo. 

– Chile ha ratificado convenios de la OIT como el 189 que usted me señala ¿De qué manera cree usted que el Estado chileno no se hace cargo de estas materias?, ¿Qué es lo que infringe? 

Por ejemplo, nosotras al estar sin seguro de cesantía, el Estado de Chile estaba incumpliendo el convenio 189 porque es el Estado el que debe resguardar cosas específicas respecto al trabajo doméstico. El convenio establece y obliga a los Estados firmantes a regular la legislación para poder garantizar que los trabajadores y trabajadoras domésticas puedan tener una ley, una regulación no menos que el resto de los trabajadores. Pero, por ejemplo, hoy en el ámbito de la negociación, nosotras no tenemos negociación colectiva, como sí la tienen Argentina o Uruguay que lo lograron mediante asociaciones de empleadores.

– ¿Y qué pasa con la ley que les otorgó el seguro de cesantía?, ¿Cómo se dio la tramitación?, ¿hubo incidencia legislativa?, ¿Qué ocurrió al final?

Si, fue aprobada la ley de forma unánime tanto por la Cámara de Diputados como de Senadores. Fue un hecho de orgullo pero también de vergüenza para nuestro sector, el hecho de que los diputados, los honorables parlamentarios pudieran desconocer la situación que vive una gran parte del sector de la sociedad chilena. Ya que estamos en un gobierno de derecha, ellos dicen que lo más preciado que puede tener un Estado, es la familia. Estas trabajadoras se encargan de eso, de cuidar, proteger y velar por el bienestar de la familia y, sin embargo, cuando se discutía la ley era extraño verlos reconocer o darse cuenta de que estas trabajadoras estaban desprotegidas.

Cómo no van a tener esa empatía con esa persona que te atiende y te cuida todos los días, a tu familia, tus niños, porque la multifuncionalidad de este sector muchas veces incluso te obliga a hacer funciones que no te competen, como es el caso de manejar la seguridad del hogar.

– Claro, es un todo como usted dice. No se hace un trabajo específico, hay que hacerse cargo de otra casa además de la propia. Finalmente, ¿Cuáles son los beneficios que otorga esta ley? ¿Las trabajadoras de casa particular pueden optar al seguro de cesantía?

Les permite entrar al seguro de cesantía. Nosotros ingresamos con el seguro costeando el 0.8% que es el más caro porque tenemos una dotación, no podíamos seguir con el plazo fijo. Si bien, es cierto que nosotros como dirigentes nos convence mucho esta situación, también hay que dejar en claro que el Estado de Chile tiene que hacerse cargo de la difusión de esta ley porque muchas veces los trabajadores no acceden a esta ley por desconocimiento de esta misma. 

– ¿La ley sólo fue con respecto al Seguro de Cesantía? 

Justamente estaba conversando con el senador (Juan Pablo) Letelier, porque si bien, durante la pandemia puede verse como menor en relación a lo que fue la ley de seguro de cesantía, hay un artículo que aplicaba sólo y específicamente para trabajadoras de casa particular, lo cual a nosotras nos parecía absolutamente discriminatorio. Era el artículo que implicaba despedir a una trabajadora en caso de una enfermedad infecto-contagiosa. En ningún otro rubro se puede despedir. Entonces me comuniqué con el senador, ahora está alojada en la Comisión de Trabajo en el Senado, sin embargo, aún no pasa a Primera Cámara. Entonces estábamos haciendo un poquito de gestión para ver que esto salga. 

Muchas trabajadoras quedaron “resguardadas” en sus puestos laborales y han estado cinco a seis meses sin comunicación con su familia. Muchas compañeras se quedaron sin salir. Aquí en el sindicato, nosotros recibimos y acompañamos a las compañeras a hacer denuncias a la Dirección del Trabajo porque está condicionado de esta forma: Si tu sales, no vuelves. Hay casos muy graves de violaciones a los derechos básicos y elementales de todo trabajador así como ni siquiera tener derecho a la salud. En septiembre tuvimos dos casos, donde compañeras fueron desobedeciendo la orden de su empleador final para ir al médico, una de ellas fue despedida. O sea, una violación gravísima de derecho humano y su acceso a la salud. 

– Su rol es algo fundamental para mantener unidas a todas sus compañeras porque al final es uno de los sectores más precarizados del país laboralmente hablando.

Sin dudas. Nosotras nos hemos puesto de acuerdo de repente con compañeras feministas. Justamente en la sociedad hombres y mujeres tienen la responsabilidad de quedarse en la casa, de atender las necesidades de sus hijos, pero siempre se ha querido eso de la mujer y ese patrón cultural no ha cambiado. Se ha minimizado el trabajo que realizan nuestras compañeras. Al mismo tiempo, nosotros como sector no hemos podido establecer claramente las demandas que tienen, nos ha costado un poco tener esos liderazgos claros y fuertes.

Uno tiene la claridad de lo que significa estar sindicalizado y la visión que tiene uno como sindicalista y la claridad de cuáles son los principios básicos a defender del sindicato. Muchas veces, no basta que una esté mucho tiempo, sino que sea para avanzar ¿Desde donde quieres llegar? ¿Qué es lo que te mueve? ¿Qué tienes que hacer para llegar allá? A eso me refiero con las alianzas estratégicas. Porque si bien, es cierto, nuestro sector no tiene los recursos académicos, ni tecnológicos. Nos faltan recursos económicos, sin duda, pero si uno puede hacer estas alianzas con otras instituciones que puedan apoyar y tengan la claridad y convencimiento de que esto hay que mejorarlo.

– ¿Qué espera usted de su dirigencia? ¿Cuáles son sus proyecciones? ¿En qué contexto espera que se avance? ¿Por qué se está trabajando?

Yo estoy trabajando por un reconocimiento pleno en igualdad de derechos al resto de los trabajadores. Mientras no alcancemos ese piso mínimo que tienen los trabajadores en Chile, yo creo que va a quedar una tarea pendiente todavía. Sabemos que las medidas o las protecciones que tienen los trabajadores todavía son básicas, pero se pueden mejorar, sin dudas. Esperemos que la nueva Constitución que se va a elaborar queden establecidos estos derechos de los trabajadores.

– Sra Luz, la última pregunta ¿Qué esperan ustedes como trabajadoras de casa particular de la nueva Constitución?

Desde nuestro sector yo creo que todos buscamos que se garanticen los derechos de los trabajadores, no sólo al derecho a trabajar, sino que sea un trabajo digno, respetado, valorado. El tema de cuidados que siempre recae en la mujer puede ser mucho más protegido. Hay trabajos fundamentales que deben tener un reconocimiento.

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